POINT DE LUNETTES

Su cesta está vacía!

Señorita y Sor
Gabriel MIRÓ

Point de Lunettes. Sevilla, 2018.
(Col. Los Libros Perdidos del V Centenario, n.º 2).
96 páginas.

10.00€

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Una magistral novela corta nunca reeditada desde 1924

 

 

José María Rondón

Fuente: Diario de Sevilla

 

La literatura que salió de las aulas de Derecho

Podría decirse que la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla ha hecho de la literatura una casa propia. Pasó por sus aulas Juan Ramón Jiménez, instalado por su padre en las leyes antes de derrapar por el lado de la poesía. Pero también lo hizo Luis Cernuda, quien logró licenciarse en 1925 al tiempo que sus primeros versos veían la luz en Revista de Occidente. Junto a ellos, Joaquín Romero Murube. Y Rafael Laffón. Y José María Izquierdo. Y Alejandro Guichot, Pedro Pérez-Clotet, Antonio Otero Seco....

A toda esa potente astronomía, el centro de la Hispalense y la editorial Point de Lunettes acaban de inaugurarle sitio nuevo en la colección Los libros perdidos del Quinto Centenario. Consiste la aventura, impulsada por el decano Alfonso Castro, en el rescate literario de obras y autores que tuvieron algún contacto con el mundo de las leyes y, en especial, con la Facultad de Derecho, dado que en este 2018 anda celebrando los 500 años desde su creación como lugar de enseñanzas jurídicas.

"En esta colección se reúnen libros ayer perdidos, hoy ya hallados para siempre, y se vinculan simbólicamente dos disciplinas -el Derecho y la literatura-, tan cercanas en sus orígenes, en sus deseos, en sus aspiraciones y en sus esperanzas", señalan los editores de Point de Lunettes, Anselmo Martínez y Manuel García. Por este mismo sendero, el sello sevillano ya había rescatado títulos fundamentales de Juan Ramón Jiménez (Primeros poemas, en 2003) y Joaquín Romero Murube (Siete romances, en 2004).

"Para echar a rodar, la colección recupera a dos autores que decidieron hacer la vida a solas, sin tribu. Uno de ellos es Pedro Garfias (1901-1967). El otro, Gabriel Miró (1879-1930). Del primero se rescata Primavera en Eaton Hastings, considerado por Dámaso Alonso como "el más bello poemario del exilio español" a raíz de su publicación en México en 1941. Del segundo, la novela corta Señorita y sor, que no se había reeditado desde su salida en 1924. (Seguir leyendo)

El espía de Aviñón (y otros relatos)
José María SÁNCHEZ-ROS GÓMEZ

Point de Lunettes. Sevilla, 2018.
(Col. Esquenocomo Narrativa, n.º 64).
222 páginas. 15.00€

13.50€

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Sánchez-Ros debuta en la narrativa breve con 29 relatos para exprimir la vida

  • El escritor y notario sevillano publica  El espía de Aviñón (y otros relatos), que reúne una treintena de narraciones breves alrededor del asombro de existir
  • El autor presentará el libro el próximo jueves 17 de mayo, a las 19.30 horas, en la Librería La Isla de Siltolá, acompañado de Luis Delgado Sancho
  • Firmas en la Feria del Libro de Sevilla: el miércoles 9 de mayo (caseta nº 42 El Gusanito Lector, 20 h.) y el sábado 12 (caseta nº 37 La Isla de Siltolá, 21 h.)

 

 

Ocurre que a veces se entiende mejor la vida si entre medias hay un libro. Como si escribir fuera una necesidad para enclavijarse mejor al mundo. Como si las palabras sirvieran de toma de tierra. Es lo que propone el escritor José María Sánchez-Ros (Sevilla, 1960) en el libro El espía de Aviñón (y otros relatos), donde reúne un total de 29 narraciones breves alrededor del asombro de la existencia. “La literatura es, a mi juicio, una vía para reflexionar sobre la vida, sobre los episodios que nos pasan, sobre las preocupaciones que nos acechan”, asegura.

Así, los relatos de Sánchez-Ros plantean un viaje desde el disparate al terror, desde el absurdo a la honda razón. A lo largo de sus textos, su escritura hace nido, por ejemplo, en los nervios al límite de un opositor, en la colonización de la vida cotidiana por las nuevas tecnologías, en los reproches familiares guardados durante décadas, en el acecho de la muerte, en las historias de espías, en las narraciones policíacas… “En los cuentos –asegura- puedes desplegar todas tus experiencias, todos tus pensamientos, y hacerlo con voluntad de experimentación”.  

De este modo, El espía de Aviñón (y otros relatos) se convierte en la obra más personal de José María Sánchez-Ros, notario de profesión, quien ya publicó la novela El insólito viaje del samurái Hasekura. Encuadrados en la mejor tradición del relato hispanoamericano del siglo XX, estos 29 cuentos transitan ahora por varios registros narrativos (breves y extensos, de estructura circular, cerrados y abiertos, con suspense o sin él, en primera o tercera persona…) para llegar a un cierre inesperado, en los que conviven el tono intimista y la violencia sin freno.

Así, por ejemplo, sucede el cuento «La cigarrera de alpaca», que abre el volumen publicado por la editorial Point de Lunettes: “Alguien me contó que la primera bala erró su trayectoria y atravesó el corazón de Víctor Orellana, cuando todavía esbozaba una sonrisa en los labios. Que la segunda fue certera y ultimó a don Isaías, quien ya no dispuso de ningún parapeto que lo salvara. Y que la tercera se la guardó el homicida que temblando se encañonó la boca antes de accionar el gatillo”.

En el otro extremo, hay narraciones que nacen del disparate, como en «El hombre capado»; la sorpresa, como en «La lágrima robada», y la distopía, como en «Más allá de Orión», alrededor de un apocalipsis traído por las máquinas, y «Corazón de silicio», donde plantea cuánto amor puede sentir un robot. Otras veces, directamente, está la reflexión existencial más desnuda: “Allí tuve el primer presentimiento: el sol, que estaba en su apogeo, no trasladaba mi sombra, parecía como si los rayos me traspasaran sin dejar ningún rastro”, se relata en «El recién llegado».  

De esta forma, José María Sánchez-Ros, que ha sido profesor de Derecho en las universidades de Huelva y Sevilla, da a conocer aquí por primera vez sus incursiones en el mundo de la narrativa breve, género en el que empezó a escribir allá por 1996. Discípulo de Ángel Leiva, es uno de los fundadores de la tertulia literaria Porvenir XXI. El autor, acompañado de Luis Delgado Sancho, presentará El espía de Aviñón (y otros relatos) el jueves 17 de mayo, a las 19.30 horas, en la Librería La Isla de Siltolá, en la calle San Bernardo, 24, de Sevilla.

Fuente El Periódico

Alfredo Valenzuela

Manuel García, además de violista, es una suerte de hombre-orquesta del libro: editor -director de Point de Lunettes-, bibliófilo, filólogo, profesor, crítico, encuadernador y, con motivo de publicar su octavo poemario, ha dicho a Efe que "clásicos como Machado y Cernuda no necesitan homenajes".

Es conveniente sacar al perro (Hiperión) es el título de su nuevo libro de poemas, que contiene una dura crítica a este tipo de homenajes póstumos literarios.

Por ello ha dicho a Efe que "otros poetas más olvidados a lo mejor sí necesitan homenajes; lo que me molesta de los políticos y de los escritores adocenados es lo que Cernuda definió en un poema suyo como 'la farsa elogiosa repugnante', es decir, el que quiere trincar sin escrúpulos aprovechándose de la fama de un escritor".

"¿Cuál fue el alcalde socialista que quiso traer los restos de Machado al cementerio de Sevilla, la ciudad que echó a los Machado a Madrid? ¿Y el poeta de moda que quería que trajeran a Machado al cementerio de la Almudena para echarse la foto junto su tumba el día del homenaje? Con lo bien que está en Colliure", ha añadido.

Sobre su interés por la marginalidad, por mantenerse fuera de cualquier circuito oficial, ha contestado con "unos versillos de Blas de Otero: 'Anda jaleo, jaleo, / no dejan ver lo que escribo / porque escribo lo que veo'".

Y ha añadido: "No me interesa el poder; y no me importa pagar el precio de esa actitud; para comunicarme con los lectores edito mis libros en editoriales como Hiperión. ¿Qué más quiero?"

García ha considerado que es buen tiempo para la poesía porque " hay poetas que cada vez escriben mejor; leo al año más de cien libros inéditos; y hay buenos poemas, buenos versos y talento".

No obstante ha matizado que "la difusión de la poesía cada vez es más caótica: los blogs, las webs, los libros editados por editoriales, los negocios engañosos de autoedición, las redes sociales y sus modas efímeras, la imposición de las multinacionales en el espacio de las librerías, el dinero público apoyando a unos poetas y olvidando a otros sin tener en cuenta su calidad literaria... Todo eso es un caos, y a un lector honrado le cuesta cada vez más saber dónde están los buenos poetas".

Curiosamente, una de las secciones del libro es un homenaje al aguardiente.

"El aguardiente es bebida de la gente humilde de la mina y del campo; yo lo conocí cuando trabajé en Alosno (Huelva) de profesor; todavía recuerdo cuando probé el primer vaso: tiene poco glamour, la ginebra y el whisky son más de escritores urbanos; como yo me sigo considerando de pueblo y no quiero olvidar en mis poemas los pueblos donde he vivido, he elegido al aguardiente como mi bebida".

"También -ha añadido- por mi origen humilde, como homenaje a mis muertos; el aguardiente crea carácter en quien lo toma; y mi carácter ya está hecho al aguardiente".

Y, como en anteriores libros suyos, vuelve a homenajear al romancero porque el romance es su forma de poesía preferida, junto al soneto; "es de origen popular y, tanto los romances orales anónimos, como los cultos de Góngora o Lorca, funcionan a la perfección cuando se recita poesía".

"Recuerdo haber emocionado a un auditorio de Dos Hermanas con la recitación de 'Pena y alegría del amor' de Rafael de León; cuando lo estaba recitando me estaban acompañando en voz alta dos o tres personas mayores que lo sabían de memoria; es poesía en vena, que le gusta a la gente que no lee libros; los romances tienen el sonido de la tradición literaria".

“Es un buen momento para la poesía, pero no para ser poeta”, dice el autor.

El poeta publica Es conveniente pasear al perro, donde rinde homenaje a autores admirados, recrea anécdotas de escritores y, con tono grave, condena los homenajes vacíos a Machado y Cernuda de los últimos años.

Manuel García (Huéscar, Granada, 1966) es casi todo lo que se puede ser en el mundo del libro: lector, editor, crítico, escritor y encuadernador. Pero él, en lo más hondo, es poeta. Así, sencillamente. Acaba de publicar un nuevo libro de versos, Es conveniente pasear al perro (Hiperión), el noveno de su trayectoria, donde plantea una vez más un modo de descifrar el mundo, pero también de inventarlo. De darle sentido y, a la vez, desafío. De mirar de otro modo aquello que importa.

 

Porque aquí gasta de nuevo el poeta la turbadora precisión tan característica de su escritura: limpia, directa, honda sin perder sus lugares de sombra, su incertidumbre, su misterio, su renuncia a lo superficial. Descarga en estos poemas más pasiones y desacuerdos, preguntas y señales de una existencia que se cifra sobre todo en la Literatura. Las páginas del libro están llenas así de lecturas que le han dado contorno a su mirada, a su extravío de hombre en fuga de la normalidad.

“Escribir poesía es sumarte a un caudal de voces que se suman. Incorporarte a que han escrito otros antes y, con casi toda seguridad, mejor”, asegura Manuel García, quien ha hecho de este nuevo libro un planeta habitado por maestros de muchas tribus: Garcilaso, Ganivet, Miguel Hernández, Blas de Otero… “Es un buen momento para la poesía, pero no para ser poeta porque apenas se valora el oficio y la capacidad intelectual”, puntualiza el autor de Cronología del mal (2002) y Poemas para perros (2008), que ejerce de profesor de Lengua y Literatura en un instituto sevillano.

Es, en este sentido, especialmente interesante el primer capítulo, titulado "De Re Literaria". A lo largo de sus poemas, García toma partido en el mundo literario. Así, por ejemplo, rinde homenaje a autores admirados, recrea anécdotas de escritores y, con tono grave, condena los homenajes vacíos ofrecidos en los últimos años a Machado y Cernuda. “¿Oyen los muertos lo que los vivos luego dicen de ellos?/ Ojalá nada oigan; ha de ser un alivio ese silencio interminable/ para aquellos que vivieron por la palabra y murieron por ella/ como Luis Cernuda. Pero el silencio allá no evita / acá la farsa elogiosa repugnante (…)”.

También propone en una de las secciones del libro una reivindicación del prestigio literario del aguardiente. “Me interesa mucho escribir sobre el alcohol y aquí me ocupo de todo lo que tiene esa bebida de tierra y pueblo”, señala. “Como el guijarro suave que arrastra el agua limpia del río montaña abajo, así las palabras./ Como la lengua de agua que acaricia la arena volviendo al mar, así es el aguardiente”, anota este filólogo en uno de los poemas sobre la derivación de la expresión inglesa ‘men’s water’ al término “manguara” que se utiliza en pueblos del Andévalo onubense para referirse al aguardiente.

El libro Es conveniente pasear al perro, tercero del autor en Hiperión tras De bares y de tumbas (2011) y La sexta cuerda (2014), incluye también un recorrido del autor por el romancero en las seis composiciones incluidas en la sección ‘El enamorado y la muerte’ y la reunión de los poemas incluidos en una novela aún inédita del autor, que gira alrededor del disparatado amor de Ángel Ganivet por su profesora de idiomas en Helsinki, uno de los destinos diplomáticos del escritor granadino de la Generación del 98, episodio que ya abordó como editor y traductor en el libro Cancionero a Mascha Diakovsky  (Point de Lunettes, 2014).

LIBROS DESTACADOS

CANCIONERO A MASCHA DIAKOVSKY

14.00€
ÁNGEL GAVINET GARCÍA

PASEO DE LOS TRISTES

12.00€
JAVIER EGEA

POEMAS PARA PERROS

12.00€
MANUEL GARCÍA

QUILOMBO

20.00€
SANTIAGO CASTELO

SIETE ROMANCES

12.00€
JOAQUÍN ROMERO MURUBE

UNA HAWAIANA CON UN UKELELE

12.00€
TITO MUÑOZ

ENTRE CIELO Y SUELO

10.00€
CARLOS GERMÁN BELLI

RAMONEO (Poesía)

12.00€
RAMÓN PÉREZ DE AYALA

CINE Y TRADICIÓN CLÁSICA

12.00€
PEDRO FUENTES POZO

CÁNDIDO EN LA ASAMBLEA

20.00€
JOSÉ JUAN DÍAZ TRILLO